Una selva electromagnética en tu mesilla de noche

En ocasiones una familia o una comunidad de vecinos solicita mis servicios con el fin de valorar, en el interior de una vivienda, las radiaciones procedentes de una línea de alta tensión, o de un transformador, o de una antena de telefonía móvil. Cuando realizo las mediciones, a veces localizo campos electromagnéticos procedentes de estos elementos, y a veces no. Sin embargo, lo que sí encuentro con frecuencia son pequeños equipos electrónicos, aparentemente inocuos y de uso cotidiano, que pueden ser mucho más peligrosos que las grandes fuentes de radiaciones. Y sus propietarios no son conscientes de ello.

Me refiero a las pequeñas pero exuberantes selvas electromagnéticas que encontramos sobre algunas mesillas de noche, junto a nuestra cama; selvas creadas por nosotros mismos y que plantamos justo al lado de nuestras cabezas precisamente durante las horas de sueño, ese valioso tiempo que dedicamos a renovar nuestras fuerzas y recuperar nuestra salud. Teléfonos inalámbricos DECT, radio-relojes despertadores, teléfonos móviles encendidos y conectados a sus cargadores, o lámparas halógenas con transformador son las especies más abundantes en esas latitudes. Puede parecer exagerado, pero doy fe de haber encontrado todos estos elementos enchufados y funcionando en una sola mesilla de noche.

Mesilla de noche

Las radiaciones que emiten estos aparatos, que colocamos tan cerca de nuestro cerebro, superan con creces las que entran en nuestras casas procedentes de antenas de telefonía o de transformadores urbanos del exterior. Sin embargo, podemos desconectar estos pequeños aparatos electrónicos domésticos a voluntad, y ésa es nuestra ventaja. No hace falta que renunciemos a las comodidades de la tecnología: simplemente basta con sustituir estos dispositivos por sistemas menos agresivos (radio-relojes a pilas, teléfonos de cable de los de toda la vida) o disponerlos en un lugar más adecuado, donde sigan cumpliendo su función pero no agredan nuestro bienestar.

¡Buenas noches y feliz descanso!

6 respuestas a «Una selva electromagnética en tu mesilla de noche»

  1. Hola acabo de leer este post y me he quedado helada, yo no tengo tanta cosa pero sí la típica lamparita halogena con interruptor graduable, y transformador, que es lo que va clavado a la pared. Mis hijos pequeños tienen también una en cada cama, la utilizan cuando leen un poco antes de dormir,
    Me he quedado muy inquieta, qué debo hacer? las retiro inmediatamente? Muchas gracias por responder, estamos en agosto pero nunca es tarde para haber descubierto este post. saludos, María

    1. Hola, María Dolores. En primer lugar, no te inquietes, porque todo tiene solución y no hace falta caer en el alarmismo. En el caso que comentas, aunque no he visto cómo tienes hecha exactamente la instalación eléctrica de los dormitorios, lo que deberías hacer es alejar de la cabecera de la cama los transformadores de las lámparas. Deberían estar al menos a 1 metro de distancia. En segundo lugar, comprueba que la toma de tierra del enchufe donde están conectadas las lámparas funciona correctamente. Eso garantizará que el cable de la lámpara y la lámpara misma no estén continuamente en carga o generando campos electromagnéticos. Recuerda, de todas formas, que siempre es preferible utilizar bombillas de bulbo, las de toda la vida, antes que bombillas halógenas. Además, evita en el entorno de la cama los materiales conductores, como pueden ser cabeceros de cama metálicos. Con esto, tanto tus hijos como tú dormiréis mucho mejor.

  2. Hola:
    He leído tu artículo, y la verdad, es que entiendo que sea recomendable distanciarse, especialmente cuando se duerme, de todo aparato electrico/electrónico que se encuaentre encendido o en «stand by». Lo que me ha generado dudas, es que incluso una lamparita apagada, aunque enchufada, puede estar emitiendo un campo electrico (magnético, estando a pagada creo que no) que pueda tener alguna influencia para la salud.
    Me gustaría saber tu opinión, respecto a si es significativo para la salud, tener una lamparita apagada, aunque enchufada (resulta bastante incómodo andar enchufándola/desenchufándola cada vez que se utilice). Por si necesitas más datos, es una lamparita «normal», con una bombilla de 25 w.
    En caso de que recomiendes no tenerla, ¿que alternativas propones?.
    Gracias anticipadas.

    1. Hola, las lámparas en las mesillas de noche no suelen tener una toma de corriente con toma de tierra, así que cuando están apagadas no hay circulación de corriente pero sí que hay carga en el cable.

      Si cuando enchufamos la lámpara, colocamos la clavija de manera que la fase (la entrada de corriente) circule por el cable que se corta en el interruptor, la carga eléctrica se corta en éste y solo ocupará el tramo de cable entre el enchufe y el interruptor. Así, solo una pequeña superficie puede emitir campo eléctrico.

      Ahora, si le damos la vuelta al enchufe, lo que ocurrirá, es que la fase, circulará por el cable que no se corta en el interruptor, por lo que se encontrará en carga todo el circuito (cable, lámpara, bombilla), esto puede producir un campo eléctrico con un volumen mayor que el anterior, envolviendo la superficie de toda la lámpara y posiblemente intentando disiparse por la superficie de la mesilla de noche, y buscará disiparse en cuanto tenga la mínima ocasión. Esta ocasión se le brinda cuando nuestra cabeza queda cerca de este campo a la hora de dormir, se disipa a través nuestro cuerpo, y aumenta significativamente nuestra tensión eléctrica corporal, nuestras células trabajan en tensiones medias de unos 70 mil Voltios, y la inducción de la lámpara puede aumentar la tensión corporal al rango de Voltios.

      Puedes comprobar la correcta conexión de tus lámparas con un detector de corriente o buscapolos, que puedes comprar en una ferretería, o en una tienda de electricidad. Colocando el detector por encima del interruptor (entre el interruptor y la lámpara), si el detector de corriente hace sonar su alarma, tienes que darle la vuelta al enchufe para cambiar la entrada de la fase en la lámpara, después repite la comprobación con el detector y verás que desaparece la carga, ya no sonará la alarma del detector, y la lámpara no estará generando un campo problemático.

      Si el detector hace sonar su alarma después de darle la vuelta a la clavija en las dos posiciones, es posible que la instalación sea bifásica. En este caso tienes que cambiar el interruptor de la lámpara por otro que corte las dos fases (los dos cables).

      Así podrás continuar usando las lámparas de tu casa sin ningún problema.

      Un saludo

  3. Hola de nuevo:
    Gracias por tu completa respuesta. Me ha quedado algo sin entender, y es cuando hablas de que «nuestras células trabajan en tensiones medias de unos 70 mil Voltios, y la inducción de la lámpara puede aumentar la tensión corporal al rango de Voltios». ¿Te refieres a que puede aumentar unos voltios nuestra tensión corporal? No parece que si la tensión media es 70 mil, aumentar unos voltios pueda ser significativo para la salud. No sé si te entendido bien, pero ¿qué opinas?.
    Por otro lado, cuando explicas como reducir la carga que «viaja» por el cable, dices que hay que dar la vuelta al enchufe. ¿Te refieres a dar la vuelta al enchufe de la pared o a lo que se introduce en la pared «enchufe macho»?
    Un saludo

    1. Hola, Antonio:

      Ante todo, discúlpame, ha habido una errata ortográfica y cuando he expresado 70 mil Voltios, he querido expresar 70 mili Voltios. Y con respecto al «enchufe macho», efectivamente, me refiero a este.

      Un saludo, Antonio.

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