Teléfono móvil: manual de uso alternativo

Manual teléfono móvil

“Al utilizar su dispositivo BB, haga frecuentes pausas. Si experimenta cualquier molestia en cuello, hombros, brazos, muñecas, manos (incluyendo cualquier dedo), u otras partes del cuerpo cuando utiliza el dispositivo BB, detenga inmediatamente su uso. Si persiste la molestia, consulte con su médico.”

No, no se trata del prospecto de un medicamento, sencillamente se trata del manual de uso de mi teléfono móvil (una Blackberry), pagina 18, cuarto párrafo. Y no es el único párrafo interesante de este manual. En la página 3 podemos leer textualmente lo siguiente: “Mantenga una distancia de 25 mm entre el dispositivo BB y su cuerpo cuando el dispositivo BB está transmitiendo”. Y en la página  23: “Utilice el dispositivo BB en áreas donde exista buena cobertura de señal inalámbrica.” Un poco más adelante, en la misma página: “Si está disponible, utilice la función de manos libres y mantenga el dispositivo BB al menos a 25 mm de su cuerpo (incluido el abdomen de mujeres embarazadas y la parte inferior del abdomen de adolescentes) cuando el dispositivo BB se activa y se conecta a la red inalámbrica”.

La verdad que el manual de mi móvil no tiene desperdicio, por lo que os recomiendo que no dejéis de leer los manuales de vuestros dispositivos móviles, igual descubrimos que hasta hay advertencias sobre posibles riesgos al manejar un inocente teléfono móvil. Y dicho por el propio fabricante.

Como complemento a los manuales de fábrica y a la ausencia de recomendaciones por parte de las autoridades sanitarias, os indico unos simples consejos alternativos con los que podréis reducir considerablemente los niveles de exposición a las emisiones de vuestros teléfonos móviles. Espero que os sea de utilidad.

Teléfono móvil, manual de uso alternativo:

  1. Si reconocemos la llamada recibida, y sabemos que con unos pocos segundos o minutos podemos atenderla, no es necesario alargarla más de la cuenta. Por ejemplo, para contestar: –Ya estoy llegando… O algo parecido. No es muy importante tomar medidas especiales y podemos utilizar el teléfono tal y como lo hemos utilizado toda la vida. Directo a la oreja. Bueno, mejor a 25 mm de esta, no sea que …
  2. Es importante no llevar siempre encima el teléfono, o sea, no llevarlo metido en los bolsillos de la camisa o del pantalón. Mejor llevarlo en un bolso o mochila, y dejarlo sobre una mesa cuando estamos en casa o en la oficina. En la recepción de una llamada la intensidad es muy alta, y de esta forma ponemos distancia entre el teléfono y nosotros mientras suena el tono de nuestro móvil.
  3. Cuando hay mala cobertura el teléfono tiene que emitir con más intensidad para compensar la falta de cobertura de la antena más próxima. Esto nos somete a niveles más elevados, por lo que es importante que sepáis cómo se encuentra el nivel de cobertura de vuestro servicio móvil en el lugar donde vais a realizar la llamada. El nivel de cobertura os lo indica vuestro propio dispositivo, pero también existen apps para móviles como tawkon, una aplicación para android que mide la radiación emitida por vuestro teléfono móvil, lo que os puede ayudar a observar la calidad de la señal de forma muy intuitiva, y además puede guardar información de vuestros hábitos de llamadas durante periodos de 6 meses.
  4. También podemos sustituir el número de llamadas por mensajes, tipo SMS, WhatsApp u otra forma de mensajería electrónica. Así reducimos el tiempo de emisión del teléfono pegado a la oreja.
  5. Siempre que realizamos una llamada, durante el establecimiento de ésta y hasta que nos descuelgan el teléfono, se generan campos muy intensos. Para evitar esta exposición, algunos fabricantes de teléfonos incluyen una función para ver en la pantalla del dispositivo si el receptor ya ha descolgado el teléfono, o no. De esta manera  no hace falta tener el teléfono en la oreja durante el tiempo de espera (que en ocasiones puede ser largo). Esta medida permite que se reduzca de forma importante la radiación absorbida durante una llamada. Por eso recomiendo comprar teléfonos que incluyan esta función.
  6. Si tenemos intimidad suficiente para mantener la conversación, bien porque estamos solos o porque hay confianza, o cuando por ejemplo llama la abuela para hablar con los nietos, siempre podemos utilizar el modo “manos libres” del móvil. En la intimidad es muy cómodo, y en familia resulta más participativo. Es muy importante que los niños no hablen directamente con el móvil en la oreja.
  7. Y si de niños hablamos, también se puede utilizar un auricular retro. Es gracioso, seguro, y podemos tener uno sobre la mesa del despacho y usarlo durante el tiempo de oficina. O en casa para conversaciones largas con los amigos/as. Pero solo en casa o en la oficina, porque en la calle tiene que ser muy incómodo llevar un trasto tan grande.
  8. Y si la conversación va a ser larga, y además precisamos de intimidad, recomendaría el uso de unos auriculares con tubo de aire. Son como los auriculares del móvil convencionales pero con la particularidad de que evitamos poner bobinas metálicas dentro del oído. Ya que el campo que genera el teléfono en funcionamiento induce en el cable la circulación de corrientes, que a su vez genera campos en los auriculares que llevamos dentro del oído. Estos auriculares son una solución realmente completa. Al menos es la que yo utilizo habitualmente en la calle, en casa y en la oficina.
  9. Para cargar la batería del teléfono, mejor que no lo hagáis en la mesilla de noche si lo dejáis encendido. El transformador del cargador también emite campos. Seguro que hay otro lugar en la casa donde cargar el móvil.
  10. Y desde luego, no dormir nunca con el teléfono debajo de la almohada. Mientras dormimos no podemos hablar por teléfono, ni mensajear con los amigos o compañeros. Si lo que queremos es usarlo como despertador, el teléfono puede estar completamente apagado y aún así se activará él solito en el momento en el que hayáis programado la alarma para que os despierte.

Estos simples cambios de hábitos pueden ayudar a bajar considerablemente los niveles de exposición acumulados en comparación con las inmisiones recibidas durante el uso habitual que hacemos de nuestros teléfonos móviles.

Sinceramente, espero no tener que enfrentar recomendaciones como las que aparecen en el manual de mi dispositivo móvil:

Si persiste la molestia, consulte con su médico”.

Cobertura móvil a tope

Cobertura del móvil

La semana pasada estuve realizando unas mediciones para un estudio de salud geoambiental en una vivienda de Aravaca, en Madrid.

Los niveles medios en la vivienda no superaban los 5,3 µW/m2, contando con que este nivel contempla la suma total de las diferentes radiaciones en la banda de entre los 800 y los 6.000 MHz. En esta banda se encuentran las telefonías móviles en todas las frecuencias, teléfonos inalámbricos DECT, WiFi, WIMAX, etc. Lo de costumbre.

El equipo de medición estaba midiendo en modo Peak Hold, en este modo de medición se registra el pico máximo de intensidad de la radiación percibida por la antena del aparato de medida. Si os fijáis en la fotografía, la gráfica que indica el nivel de cobertura del móvil que estoy sujetando en mi mano está a tope, con las cinco rayas encendidas, vamos, 100 % de cobertura.

Ahora bien, ¿es mucho 5,3 µW/m2? Bueno, la mejor forma de tener un juicio sobre este asunto es comparar este valor con los referentes legales existentes a día de hoy, y por supuesto, también con las recomendaciones más restrictivas realizadas por científicos de prestigio internacional en base a investigaciones recientes.

Como el aparato con el que estoy midiendo registra los valores en µW/m2, voy a expresar las siguientes referencias en esta misma unidad de medida:

Real Decreto 1066 del 2001: Para GSM 900 MHz, que es el nivel más restrictivo en las bandas de telefonía móvil, el valor máximo establecido es de 4.500.000 µW/m2

Recomendación del congreso científico internacional de Salzburgo de 2000, que se aplicó como ordenanza municipal en la ciudad de Salzburgo y en su comarca, y que recomienda no superar los 1.000 µW/m2

Recomendación del informe Bioinitiative report de 2007, que también recomienda no superar los 1.000 µW/m2

Y en el más reciente, el panel científico de Seletun de 2009, donde se recomienda bajar estos niveles hasta 170 µW/m2

Vale, si el nivel más exigente que se está pidiendo como aplicación del principio de precaución por parte de la comunidad científica es de 170 µW/m2, y resulta que podemos tener cobertura a tope con tan solo 5,3 µW/m2, ¿tan difícil es aplicar una normativa adecuada a todas las opiniones en cuanto a los límites de las emisiones de las antenas? Y es que, además, con 0,00012 % menos de lo que indica la legislación tenemos toda la cobertura que precisamos para tener servicio de telefonía más internet en el móvil.

¡Hay que ser cabezota!

Curso en la Universidad de Sevilla: opinión de un alumno

Después de haber puesto tanto esfuerzo e ilusión en este proyecto me ha parecido muy estimulante el correo recibido en la FSG, enviado por un alumno de los cursos de la Fundación para la salud Geoambiental en Madrid, quien también ha asistido a los cursos que hemos organizado en Sevilla junto con la Universidad de esta ciudad.

En nombre de todos los que hemos participado en la docencia y en la organización de estos cursos, muchas gracias José Manuel.

Os dejo con su email:

Finalizado el Primer Curso de Extensión Universitaria “Introducción a la Salud Geoambiental” de la Universidad de Sevilla con una temática tan apasionante y controvertida en los tiempos que corren como es la Salud Geoambiental, sólo tengo palabras de elogio para todos aquellos que han hecho posible su celebración.

En apenas 50 horas de clase hemos sido guiados por un magnífico grupo de profesionales del ámbito electromagnético a través de materias tan diversas como la salud y los campos electromagnéticos; electromagnetismo y radiaciones no ionizantes; bioelectromagnetismo, geobiología, bioconstrucción y un largo etcétera, sin olvidar aspectos de carácter legal, sociológico y ecológico, permitiéndonos adquirir una amplia visión del “océano electromagnético” en el que nos encontramos inmersos. Además de la repercusión social y debate que alrededor de esta temática se genera.

Cumplido el objetivo de divulgación, es tiempo de reflexionar lo aprendido y continuar aprendiendo de esta tan antigua pero poco conocida ciencia.

Debo agradecer por tanto, el esfuerzo realizado por los miembros de la Fundación para la Salud Geoambiental y de la Universidad de Sevilla, por haber hecho posible este encuentro y además animo la proyección de futuro puesta en marcha.

José Manuel López-Menchero

Geólogo

Técnico en Salud Geoambiental.