Las biocamas, otras que quitan el sueño

Al principio parecía tratarse de una emisión de campo eléctrico convencional producida por la instalación eléctrica del piso donde estaba trabajando. En la pared donde se apoyaba el cabecero de la cama en el dormitorio principal había valores de entre 150 y 180 voltios por metro (V/m), pero al medir sobre la cama aparecieron valores más elevados a pesar de alejar el medidor de la pared (donde debían estar los cables que aparentemente producían el campo). En la zona de los pies en la cama se llegaban a medir hasta 570 voltios por metro (V/m). Lo primero que pensé es que se trataba de una cama eléctrica articulada, miré debajo de la cama en busca de cables y motores, pero para mi sorpresa, lo que encontré fue una maceta de barro con arena y un cable terminado en una bola de bronce que conectaba la cama con el tiesto.

El cliente me comentó que la cama estaba diseñada especialmente para eliminar los efectos producidos por el electro smog y las influencias geopatógenas del terreno, y que necesitaba la maceta con arena para descargar a tierra los efectos nocivos del ambiente. «Por prescripción del fabricante».

Bien, para ver a qué estaba conectado el cable que salía de la maceta, comenzamos a quitarle la ropa a la cama hasta llegar a unas láminas tapizadas sujetas al colchón. El material tenía que ser muy buen conductor y la maceta no podía disipar más que un tapón de corcho, porque el campo eléctrico sobre las láminas tapizadas sin sábanas y sin edredón no bajaba de los 2.000 voltios por metro (V/m).

Al desconectar la instalación eléctrica de la vivienda el campo desaparecía, 0 voltios por metro (V/m). Se desmontaron las láminas, se volvió a conectar la instalación y el campo eléctrico que aparecía en la cama no superaba los 150 voltios por metro (V/m) cerca de la cabecera (el campo que producían los cables de la instalación eléctrica en la pared). Indudablemente la cama no funcionaba como mitigador sino más bien como amplificador de alguno de los riesgos que pretendía corregir.

Cada día lo tengo más claro, las camas sin chismes, sin cables, sin estructuras metálicas, hechas de materiales naturales, no suelen dar problemas. Y el campo o radiación que menos nos afecta, es aquel al que no nos exponemos. En cuanto a los sistemas de protección y apantallado, siempre deberían ser verificados por un experto que pueda comprobar su correcto funcionamiento una vez instalados.

¿Habéis tenido alguna experiencia similar con este tipo de camas?