Geosanix en Biocultura Madrid 2012.

geosanix en biocultura

Bueno, ya ha terminado Biocultura Madrid 2012.

Aparte del dolorcito de pies después de estar cuatro días sin sentarnos, y la afonía provocada por tanto hablar, nos encontramos felices y entusiasmados de los retornos positivos obtenidos por el trabajo realizado en estos años.

Quisiéramos agradecer estos retornos:

A las personas que nos visitaron en el stand para contarnos cómo ha cambiado su salud y calidad de vida después de realizar el análisis de su vivienda.

También agradecer a las personas que asistieron a nuestras conferencias sin dejar una sola silla vacía, y que participaron tan activamente en las ruedas de preguntas, y después fuera de las salas al finalizar las conferencias.

Y por supuesto, agradecer que contamos con tantos amigos con los que compartimos trabajos, actividades, y objetivos desde hace ya tantos años.

Muchas gracias a todos por el trabajo de cada día, por la ilusión en lo que hacéis, y por la esperanza depositada en vuestros corazones.

Trabajo, ilusión, y esperanza, mejoraran nuestro futuro, y hoy mismo hacen excepcional nuestro instante presente.

Muchas gracias a todos.

Canciones de la Tierra

la tierra canta

Vivimos en un mundo al que le gusta cantar, y su última canción nos llega directamente desde el cielo profundo, de las regiones conocidas como cinturones de Van Allen, en la magnetosfera terrestre.

La NASA ha grabado estos cánticos gracias a las dos sondas RBSP (Radiation Belt Storm Probes), enviadas al espacio con objeto de estudiar los cinturones de radiación de la Tierra.

Son sonidos que sorprenden al escucharlos y nos hacen reflexionar sobre el origen y la belleza de todas las canciones que canta la Tierra, las que cantan los pájaros en el cielo y las ballenas en el océano, los insectos del día, y también, los de la noche.

Y nosotros ¿por qué cantamos?

Comienza el curso de Técnico Analista en Salud Geoambiental 2012 / 2013

Curso de Salud Geoambiental

Estamos a punto de iniciar los cursos de la Fundación para la Salud Geoambiental de este año, y además con novedades.

En las ediciones anteriores los cursos se impartieron solo presencialmente, pues bien, este año también se realizarán online. De esta forma facilitamos realizar los cursos a las personas que se encuentran lejos de Madrid, e incluso fuera de España, de hecho ya tenemos algunos alumnos de Latinoamérica y Portugal inscritos en el primer grupo.

Los dos sistemas de formación (presencial y online) permite a quienes lo deseen combinar las dos modalidades, pudiendo realizar los cursos online sin tener que desplazarse para los módulos más teóricos, y además, ampliar la formación participando en algunos de los talleres presenciales.

Esto puede ser muy interesante para los módulos más prácticos, como pueden ser los de medición de campos electromagnéticos, y los de geobiología.

Como inicio del curso, el día 25 de este mes a las 18 horas, celebraremos unas jornadas de puertas abiertas a las que estáis invitados a participar. Expondremos el programa y los objetivos de los cursos antes del comienzo de las clases.

Puede ser un encuentro interesante para conocernos y compartir nuestras inquietudes sobre salud y entorno mientras nos tomamos un café.

Nos vemos en nuestra sede en la calle Príncipe de Vergara 36, 6º D, de Madrid.

Eso sí, si decidís venir a las jornadas confirmad vuestra asistencia a través del correo de la Fundación, ya que tenemos un aforo limitado.

contacto@saludgeoambiental.org

Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética

Día Internacional de la Contaminación Electromagnética

El día 24 de junio es el Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética, y este año el equipo de Geosanix ha salido a las calles de Madrid a realizar un paseo electromagnético con los equipos de medición en la mano.

Y bueno, hemos encontrado algunas fuentes de emisión un poco subidas de tono. Eso sí, todas ellas dentro de los valores que la ley marca como seguros ; )

Algunas estaban a la vista y son conocidas por todos (torres de alta tensión, transformadores urbanos, antenas de telefonía móvil, …) pero otras las hemos tenido que cazar a golpe de medición. Bien porque no se pueden ver, o sencillamente porque no sabemos que esa cajita pegada a la marquesina de un bar, resulta que es una antena.

Acompáñanos en nuestras mediciones callejeras con este vídeo del banco de pruebas de Geosanix en VEALIA TV

La sanidad frente a las enfermedades ambientales

Sanidad frente a las enfermedades ambientales

Estamos de celebración, y esta va a ser otra de las buenas. El próximo lunes 7 de mayo organizamos la primera edición de la jornada La sanidad frente a las enfermedades ambientales en el salón de actos del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid). En esta edición, profesionales cuidadosamente seleccionados presentarán la actualidad en diferentes facetas de estas patologías: riesgos ambientales y laborales, políticas de prevención y actuaciones en la sanidad española y en instituciones europeas…. Todo relacionado con la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, exposición del personal sanitario a radiaciones no ionizantes, exposición a tóxicos ambientales... En resumen, un amplio abanico informativo.

La Fundación para la Salud Geoambiental y el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria-IRYCIS, organizan este acto con la colaboración del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y de la Plataforma Nacional de fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, y síndrome químico múltiple.

Si queréis ver los detalles de la organización y de las ponencias podéis descargaros aquí el PDF con el programa del evento.

Nos vemos en pronto en la jornada de la “Sanidad frente a las enfermedades ambientales”.

Teléfono móvil: manual de uso alternativo

Manual teléfono móvil

“Al utilizar su dispositivo BB, haga frecuentes pausas. Si experimenta cualquier molestia en cuello, hombros, brazos, muñecas, manos (incluyendo cualquier dedo), u otras partes del cuerpo cuando utiliza el dispositivo BB, detenga inmediatamente su uso. Si persiste la molestia, consulte con su médico.”

No, no se trata del prospecto de un medicamento, sencillamente se trata del manual de uso de mi teléfono móvil (una Blackberry), pagina 18, cuarto párrafo. Y no es el único párrafo interesante de este manual. En la página 3 podemos leer textualmente lo siguiente: “Mantenga una distancia de 25 mm entre el dispositivo BB y su cuerpo cuando el dispositivo BB está transmitiendo”. Y en la página  23: “Utilice el dispositivo BB en áreas donde exista buena cobertura de señal inalámbrica.” Un poco más adelante, en la misma página: “Si está disponible, utilice la función de manos libres y mantenga el dispositivo BB al menos a 25 mm de su cuerpo (incluido el abdomen de mujeres embarazadas y la parte inferior del abdomen de adolescentes) cuando el dispositivo BB se activa y se conecta a la red inalámbrica”.

La verdad que el manual de mi móvil no tiene desperdicio, por lo que os recomiendo que no dejéis de leer los manuales de vuestros dispositivos móviles, igual descubrimos que hasta hay advertencias sobre posibles riesgos al manejar un inocente teléfono móvil. Y dicho por el propio fabricante.

Como complemento a los manuales de fábrica y a la ausencia de recomendaciones por parte de las autoridades sanitarias, os indico unos simples consejos alternativos con los que podréis reducir considerablemente los niveles de exposición a las emisiones de vuestros teléfonos móviles. Espero que os sea de utilidad.

Teléfono móvil, manual de uso alternativo:

  1. Si reconocemos la llamada recibida, y sabemos que con unos pocos segundos o minutos podemos atenderla, no es necesario alargarla más de la cuenta. Por ejemplo, para contestar: –Ya estoy llegando… O algo parecido. No es muy importante tomar medidas especiales y podemos utilizar el teléfono tal y como lo hemos utilizado toda la vida. Directo a la oreja. Bueno, mejor a 25 mm de esta, no sea que …
  2. Es importante no llevar siempre encima el teléfono, o sea, no llevarlo metido en los bolsillos de la camisa o del pantalón. Mejor llevarlo en un bolso o mochila, y dejarlo sobre una mesa cuando estamos en casa o en la oficina. En la recepción de una llamada la intensidad es muy alta, y de esta forma ponemos distancia entre el teléfono y nosotros mientras suena el tono de nuestro móvil.
  3. Cuando hay mala cobertura el teléfono tiene que emitir con más intensidad para compensar la falta de cobertura de la antena más próxima. Esto nos somete a niveles más elevados, por lo que es importante que sepáis cómo se encuentra el nivel de cobertura de vuestro servicio móvil en el lugar donde vais a realizar la llamada. El nivel de cobertura os lo indica vuestro propio dispositivo, pero también existen apps para móviles como tawkon, una aplicación para android que mide la radiación emitida por vuestro teléfono móvil, lo que os puede ayudar a observar la calidad de la señal de forma muy intuitiva, y además puede guardar información de vuestros hábitos de llamadas durante periodos de 6 meses.
  4. También podemos sustituir el número de llamadas por mensajes, tipo SMS, WhatsApp u otra forma de mensajería electrónica. Así reducimos el tiempo de emisión del teléfono pegado a la oreja.
  5. Siempre que realizamos una llamada, durante el establecimiento de ésta y hasta que nos descuelgan el teléfono, se generan campos muy intensos. Para evitar esta exposición, algunos fabricantes de teléfonos incluyen una función para ver en la pantalla del dispositivo si el receptor ya ha descolgado el teléfono, o no. De esta manera  no hace falta tener el teléfono en la oreja durante el tiempo de espera (que en ocasiones puede ser largo). Esta medida permite que se reduzca de forma importante la radiación absorbida durante una llamada. Por eso recomiendo comprar teléfonos que incluyan esta función.
  6. Si tenemos intimidad suficiente para mantener la conversación, bien porque estamos solos o porque hay confianza, o cuando por ejemplo llama la abuela para hablar con los nietos, siempre podemos utilizar el modo “manos libres” del móvil. En la intimidad es muy cómodo, y en familia resulta más participativo. Es muy importante que los niños no hablen directamente con el móvil en la oreja.
  7. Y si de niños hablamos, también se puede utilizar un auricular retro. Es gracioso, seguro, y podemos tener uno sobre la mesa del despacho y usarlo durante el tiempo de oficina. O en casa para conversaciones largas con los amigos/as. Pero solo en casa o en la oficina, porque en la calle tiene que ser muy incómodo llevar un trasto tan grande.
  8. Y si la conversación va a ser larga, y además precisamos de intimidad, recomendaría el uso de unos auriculares con tubo de aire. Son como los auriculares del móvil convencionales pero con la particularidad de que evitamos poner bobinas metálicas dentro del oído. Ya que el campo que genera el teléfono en funcionamiento induce en el cable la circulación de corrientes, que a su vez genera campos en los auriculares que llevamos dentro del oído. Estos auriculares son una solución realmente completa. Al menos es la que yo utilizo habitualmente en la calle, en casa y en la oficina.
  9. Para cargar la batería del teléfono, mejor que no lo hagáis en la mesilla de noche si lo dejáis encendido. El transformador del cargador también emite campos. Seguro que hay otro lugar en la casa donde cargar el móvil.
  10. Y desde luego, no dormir nunca con el teléfono debajo de la almohada. Mientras dormimos no podemos hablar por teléfono, ni mensajear con los amigos o compañeros. Si lo que queremos es usarlo como despertador, el teléfono puede estar completamente apagado y aún así se activará él solito en el momento en el que hayáis programado la alarma para que os despierte.

Estos simples cambios de hábitos pueden ayudar a bajar considerablemente los niveles de exposición acumulados en comparación con las inmisiones recibidas durante el uso habitual que hacemos de nuestros teléfonos móviles.

Sinceramente, espero no tener que enfrentar recomendaciones como las que aparecen en el manual de mi dispositivo móvil:

Si persiste la molestia, consulte con su médico”.

Cobertura móvil a tope

Cobertura del móvil

La semana pasada estuve realizando unas mediciones para un estudio de salud geoambiental en una vivienda de Aravaca, en Madrid.

Los niveles medios en la vivienda no superaban los 5,3 µW/m2, contando con que este nivel contempla la suma total de las diferentes radiaciones en la banda de entre los 800 y los 6.000 MHz. En esta banda se encuentran las telefonías móviles en todas las frecuencias, teléfonos inalámbricos DECT, WiFi, WIMAX, etc. Lo de costumbre.

El equipo de medición estaba midiendo en modo Peak Hold, en este modo de medición se registra el pico máximo de intensidad de la radiación percibida por la antena del aparato de medida. Si os fijáis en la fotografía, la gráfica que indica el nivel de cobertura del móvil que estoy sujetando en mi mano está a tope, con las cinco rayas encendidas, vamos, 100 % de cobertura.

Ahora bien, ¿es mucho 5,3 µW/m2? Bueno, la mejor forma de tener un juicio sobre este asunto es comparar este valor con los referentes legales existentes a día de hoy, y por supuesto, también con las recomendaciones más restrictivas realizadas por científicos de prestigio internacional en base a investigaciones recientes.

Como el aparato con el que estoy midiendo registra los valores en µW/m2, voy a expresar las siguientes referencias en esta misma unidad de medida:

Real Decreto 1066 del 2001: Para GSM 900 MHz, que es el nivel más restrictivo en las bandas de telefonía móvil, el valor máximo establecido es de 4.500.000 µW/m2

Recomendación del congreso científico internacional de Salzburgo de 2000, que se aplicó como ordenanza municipal en la ciudad de Salzburgo y en su comarca, y que recomienda no superar los 1.000 µW/m2

Recomendación del informe Bioinitiative report de 2007, que también recomienda no superar los 1.000 µW/m2

Y en el más reciente, el panel científico de Seletun de 2009, donde se recomienda bajar estos niveles hasta 170 µW/m2

Vale, si el nivel más exigente que se está pidiendo como aplicación del principio de precaución por parte de la comunidad científica es de 170 µW/m2, y resulta que podemos tener cobertura a tope con tan solo 5,3 µW/m2, ¿tan difícil es aplicar una normativa adecuada a todas las opiniones en cuanto a los límites de las emisiones de las antenas? Y es que, además, con 0,00012 % menos de lo que indica la legislación tenemos toda la cobertura que precisamos para tener servicio de telefonía más internet en el móvil.

¡Hay que ser cabezota!

Curso en la Universidad de Sevilla: opinión de un alumno

Después de haber puesto tanto esfuerzo e ilusión en este proyecto me ha parecido muy estimulante el correo recibido en la FSG, enviado por un alumno de los cursos de la Fundación para la salud Geoambiental en Madrid, quien también ha asistido a los cursos que hemos organizado en Sevilla junto con la Universidad de esta ciudad.

En nombre de todos los que hemos participado en la docencia y en la organización de estos cursos, muchas gracias José Manuel.

Os dejo con su email:

Finalizado el Primer Curso de Extensión Universitaria “Introducción a la Salud Geoambiental” de la Universidad de Sevilla con una temática tan apasionante y controvertida en los tiempos que corren como es la Salud Geoambiental, sólo tengo palabras de elogio para todos aquellos que han hecho posible su celebración.

En apenas 50 horas de clase hemos sido guiados por un magnífico grupo de profesionales del ámbito electromagnético a través de materias tan diversas como la salud y los campos electromagnéticos; electromagnetismo y radiaciones no ionizantes; bioelectromagnetismo, geobiología, bioconstrucción y un largo etcétera, sin olvidar aspectos de carácter legal, sociológico y ecológico, permitiéndonos adquirir una amplia visión del “océano electromagnético” en el que nos encontramos inmersos. Además de la repercusión social y debate que alrededor de esta temática se genera.

Cumplido el objetivo de divulgación, es tiempo de reflexionar lo aprendido y continuar aprendiendo de esta tan antigua pero poco conocida ciencia.

Debo agradecer por tanto, el esfuerzo realizado por los miembros de la Fundación para la Salud Geoambiental y de la Universidad de Sevilla, por haber hecho posible este encuentro y además animo la proyección de futuro puesta en marcha.

José Manuel López-Menchero

Geólogo

Técnico en Salud Geoambiental.

Gas radón, un factor de riesgo

Este fin de semana en la Fundación para la Salud Geoambiental hemos celebrado el ciclo formativo de nuestro curso anual dedicado a las Radiaciones ionizantes y al gas radón. En este curso hemos contado, además de los profesores de la fundación, con el equipo de la Universidad de Cantabria, D. Luis Santiago Quindos Poncela; y D. Carlos Sainz Fernández , expertos en Radón.

Pero, ¿Qué es el gas Radón? ¿Y por qué es un factor de riesgo para la salud?

Como recordaréis, ya hemos hablado en otro post anterior sobre el gas radón, pero me gustaría ampliar un poco más lo dicho en base a la importancia que puede tener un factor como este en nuestra salud, y lo fácil que resulta de eliminar en caso de tener valores elevados en un inmueble.

El gas Radón es un elemento radiactivo de la naturaleza. Surge de las cadenas de desintegración del uranio o del torio, presentes en algunas rocas como granitos o basaltos, que componen los suelos de algunas regiones de la corteza terrestre.

Por ser un gas que surge de las rocas de los suelos donde edificamos, se puede acumular en espacios cerrados y mal ventilados, especialmente en sótanos y garajes. Esto implica que en el interior de los edificios construidos sobre terrenos graníticos, basálticos, u otro tipo de rocas que contengan alto contenido de uranio o torio en su composición, exista el riesgo de tener una elevada proporción de radón en el aire que respiran sus habitantes.

El gas radón procede inmediatamente de la desintegración del radio (uno de los descendientes del uranio, o del torio), que es un elemento sólido. El radón tiene una vida media de unos 3,8 días hasta sufrir una desintegración que lo transforma en polonio, que también es sólido. Si el radón (gas) que inhalamos se encuentra en un momento próximo a su creación, este se exhala sin que produzca daños demasiado importantes en la mucosa del aparato respiratorio. Pero si el radón inhalado se encuentra al final de su vida, se desintegrará en el interior de los pulmones generando descendientes sólidos que quedarán depositados en la mucosa, bombardeando ésta con partículas alfa y beta durante mucho tiempo. Es decir, se convierte en una sustancia sólida y no puede salir del pulmón. Como el radón emana del terreno del interior del edificio, en todo momento hay átomos en el aire en cualquier fase de su periodo de semidesintegración.

A día de hoy se conoce muy bien los efectos producidos por la inhalación de gas radón, y en qué cantidades puede ser un factor de riesgo para los habitantes de un edificio. También sabemos cómo hay que actuar para evitar altas concentraciones de radón en un inmueble. Y sin discusión, en cuanto al gas radón existe unanimidad tanto en el mundo científico como en el gubernamental sobre niveles y efectos, tal y como demuestran las recomendaciones de las agencias de protección medioambiental de algunos países como Estados Unidos o el Reino Unido.

En España también el CSN (Consejo de Seguridad Nuclear) ha desarrollado folletos para explicar el problema, aunque sus campañas no incluyen anuncios en televisión, y claro, no han tenido tanta repercusión como ocurre con otras campañas gubernamentales tan necesarias para proteger la salud de la población, como en el caso del SIDA o las vacunas.

Aquí tenéis un plano de radiación natural Gamma editado por el CSN en el que podéis haceros una idea aproximada de qué áreas de nuestro país pueden tener mayor riesgo de emisión de gas radón en inmuebles procedente de la geología del lugar.

El volumen de radón depende no solo de la naturaleza de los suelos, también es importante cómo se ha construido el edificio (capacidad de ventilación, distancia al suelo, etc) y en qué lugar de éste se desarrolla la vida. No es lo mismo vivir en la tercera planta de un inmueble de apartamentos, donde el riesgo es casi imposible, que en una casa unifamiliar con una, o dos plantas, donde puede haber mayor riesgo, sobre todo si la casa tiene sótano.

Cada casa es un mundo, por lo que la mejor forma de salir de dudas pasaría siempre por realizar una medición, bien por un equipo de expertos o por uno mismo. Ya existen aparatos de medición para el gas radón muy efectivos. En la tienda de Geosanix hemos incorporado uno de los últimos medidores de gas radón con el fin de facilitar la tarea a aquellos que prefieren llevar a cabo una monitorización continuada del radón en su hogar de manera fiable e independiente, sin tener que recurrir a expertos o laboratorios para hacer una sola medición.

Biocultura Madrid 2011

La última vez que nos vimos  en Biocultura fue en Barcelona el pasado mes de mayo. Esta semana estaremos de nuevo en la feria, pero en la edición de Madrid, que ya es la vigésimo séptima que se celebra en esta ciudad. De hecho es aquí donde nació gracias a la iniciativa de la asociación Vidasana. A fecha de hoy se celebra desde hace dieciocho años en Barcelona, y más recientemente también en Valencia. Esta vez, como cada año, Biocultura Madrid viene con novedades, y la primera es que se celebra en el Parque Ferial Juan Carlos I, y no en el Palacio de Cristal del recinto ferial de la casa de campo, como en las anteriores ediciones. Podéis visitar su calendario de actividades aquí.

Por mi parte ya son con éste quince años participando activamente en la feria, y ya hay muchos amigos con los que reencontrarse. Podéis visitarnos en el pabellón 6, en el stand número 448 donde estará la Fundación para la Salud Geoambiental, y también en el 458, donde estaremos José Miguel y yo atendiendo el stand de Geosanix.

Además el viernes 4 a las 17:00 en la sala S-21 imparto una conferencia con el título Electromagnetismo y vida, y el domingo 6 a las 11:00 en la sala S-15, Ruth Echeverría y María José Vizcaino impartirán la conferencia Gas radón en inmuebles: El problema y sus soluciones.

Como siempre, venimos cargados de cosas nuevas. Así que nos vemos en Biocultura Madrid 2011, no os lo perdáis.